Algunos gobiernos progresistas de América Latina han cometido el error de “comerse la propaganda neoliberal” de que el movimiento sindical no sería representativo, y que defiende solamente los intereses de “un grupo de privilegiados”. La reflexión pertenece al dirigente Juan José Gorriti, secretario general de la Coordinadora de Centrales Sindicales Andinas, y uno de los invitados especiales que tuvo la IX Cumbre Sindical del Cono Sur, en Montevideo.
Gorriti recordó que el movimiento sindical americano ha tenido una participación activa en muchos de los procesos que llevaron al gobierno a fuerzas progresistas, y saludó especialmente los triunfos de José Mujica en Uruguay y de Evo Morales en Bolivia.
“La acción sindical no puede estar separada en la acción política”, argumentó Gorriti, que se refirió a los intentos de consolidar espacios de trabajo político en Colombia y Perú, gobernados actualmente por la derecha.
La Coordinadora Andina está integrada por centrales sindicales de Colombia,Ecuador, Bolivia, Venezuela y Perú. “Venimos de una región golpeada y dividida, con tres gobiernos progresistas que buscan aplicar medidas populares y defender los recursos naturales de sus países”, detalló.
Para los trabajadores andinos, según Gorriti, resulta “tonificante” participar en un cumbre sindical como la de Montevideo, que se caracterizó por una participación masiva de delegados. “Esto refuerza el espíritu combativo, porque el neoliberalismo y el imperialismo no pasarán más, entre otras cosas porque los trabajadores tenemos propuestas”, enfatizó en su discurso.
El sindicalista piensa que el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) son espacios subregionales “importantes”, pero hoy los mayores esfuerzos del movimiento sindical tienen que concentrarse en consolidar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).





