Hoy es una de las mayores prioridades del movimiento sindical internacional: la violencia contra las mujeres es una de las expresiones más refinadas de la violación de los derechos humanos y por tanto hay que hacer todo los esfuerzos para erradicarla.
En 1999, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró al 25 de noviembre como "Día Internacional por la no violencia contra la mujer", en homenaje a las hermanas Mirabal, que en la década del 60 fueron asesinadas por su militancia en contra de la dictadura del general Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana.
En todos los países, organizaciones sindicales y las comisiones de mujeres de las centrales han organizado diferentes actividades para generar conciencia en la sociedad y en los gobiernos sobre la necesidad de implementar políticas para erradicar todo tipo de violencia contra las mujeres, tanto en el ámbito laboral como en el hogar.
Las cifras divulgadas en todos los países asustan y lamentablemente van en crecimiento. Frente a eso los movimientos sindicales insisten en reclamarle a los Estados que adopten medidas para incorporar las normas que se han elaborado para prevenir, sancionar y erradicar la violencia y la discriminación de la mujer en la legislación y en las prácticas a nivel nacional.
Este año, la OIT adoptó el Convenio 189 y su Recomendación 201 sobre el trabajo decente para las trabajadoras del hogar. Este nuevo instrumento normativo internacional, brinda protección jurídica a las mujeres trabajadoras del hogar contra todo tipo de abuso o violencia de parte de sus empleadores, familiares y las agencias de empleo.





