Las centrales sindicales, reunidas en Sao Paulo, Brasil, definen posiciones comunes para Conferencia de la ONU sobre desarrollo.
Los días 10 y 11 de noviembre, dirigentes sindicales de las Américas se reunieron en Sao Paulo, para concertar posiciones comunes de cara a la Conferencia Rio+20 de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, que se llevará a cabo en la ciudad brasileña de Río de Janeiro en 2012.
Como resultado del encuentro se produjo una declaración (abajo). En resumen, el documento habla de las preocupaciones y propuestas de las centrales sindicales afiliadas a la CSA para las autoridades gubernamentales y empresariales que estarán presentes a la Rio+20 en los siguintes aspectos: desarrollo ambiental y socialmente sustentable; diálogo social y acciones conjuntas; y la necesidad de un acuerdo ambicioso y vinculante en las negociaciones sobre cambio climático?.
De acuerdo con el secretario de Política Económica y Desarrollo Sostenible de la CSA, Rafael Freire, uno de los principales objetivos del movimiento sindical de las Américas para la Rio+20 es hacer con que la justicia social y laboral sean consideradas al momento de establecerse acuerdos ambientales. "No existe desarrollo sustentable sin trabajo decente, seguridad social y derechos laborales", dice.
Declaración Sindical de las Américas rumbo a la Rio + 20
Dirigentes sindicales de las Américas, reunidos en la ciudad de Sao Paulo, los días 10 y 11 de noviembre de 2011, con el objetivo de discutir y desarrollar posiciones comunes conscientes del papel que el movimiento de las/os trabajadores desempeña en el debate general sobre Desarrollo Sustentable y la importancia que este tema tiene al calor de las crisis del modelo de desarrollo que el mundo ha seguido en los últimos 30 años, como también sobre las negociaciones de cambio climático desarrolladas en el marco de las Naciones Unidas, y ante la inminente realización de la COP 17 en Durban, África del Sur cuyas diversas dimensiones serán discutidas en la próxima Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable, que se llevará a cabo en la Ciudad de Rio de Janeiro, Brasil, en junio de 2012 (conocida como Rio+20), acuerdan esta declaración de Sao Paulo, y con el renuevan su compromiso y voluntad de participación activa en el debate a nivel nacional, regional y global.
Desarrollo Ambiental y Socialmente Sustentable
Para nosotros la clave del debate global para enfrentar las crisis de la fase reciente del capitalismo dominado por la irracionalidad de la desregulación de la producción, el consumo y la distribución de riquezas, es el debate sobre el desarrollo ambiental y socialmente sustentable. Es para nosotros evidente que las soluciones de mercado han demostrado sus límites y (¿) fracasos para ofrecer bienestar a toda la humanidad y que el papel activo de los Estados es absolutamente necesario para introducir equilibrio y límites a la voluntad autodestructiva del capital y el lucro descarrilados.
Cuestionamos, por insuficiente, la idea de proponer, 20 años después de la Eco ?92, que este debate se realice en torno a la idea de “economía verde”. Llamamos a recuperar la noción de desarrollo lanzada en la Eco 92 hace casi 20 años y a agregarle a ella explícitamente la denominación de “ambiental y socialmente” sustentable, pues es en ellas en donde la reivindicación de la inclusión social con “reducción de los riesgos ambientales y las escaseces ecológicas” se transforman en las prioridades nítidas de la estrategia de avance social de nuestros países.
En este contexto, llamamos a secundar la idea defendida por la Confederación Sindical Internacional de la creación de empleos verdes como forma especifica de contribución a estas estrategias. Para nosotros, sin embargo, diferente de las versiones banalizadas sobre lo “verde” del trabajo, no existirán empleos verdes sin trabajo decente. Consideramos cómo empleos verdes solamente aquellos que son decentes y corresponden con un modelo de desarrollo ambiental y socialmente sustentable a nivel nacional, regional y global.
Una oportunidad de planear y negociar acciones conjuntas
Para el movimiento sindical de las Américas es necesario que la Conferencia Rio +20 traiga como resultado la promoción de un cambio de paradigma en el modelo de producción y consumo en la dirección de la sustentabilidad y de la justicia social, en el paradigma energético, con inversiones en infraestructura y tecnologías sustentables, y en políticas sociales, como salud, educación, cultura, saneamiento, vivienda y políticas de protección social.
Queremos una estrategia de largo plazo capaz de ofrecer nuevas respuestas a los desafíos económicos, sociales, ambientales, energéticos y políticos del mundo moderno. Por eso, es necesario recuperar y fomentar la capacidad de los países de planificar, en base a sus especificidades culturales, sociales, económicas y ambientales, y que formulen agendas nacionales que orienten las acciones hacia el desarrollo sustentable. Le corresponderá a la Rio +20 deflagrar procesos que generen planes de gobiernos a ser implementados, monitoreados y evaluados, previendo la responsabilidad compartida pero diferenciada, y contemplando una gobernanza participativa en varios niveles.
Entendemos que la solución para la actual crisis económica está en la implantación de un conjunto de políticas para la construcción del ciclo virtuoso sustentable de desarrollo económico, social y ambiental: regulación del sistema financiero, de forma que se eviten inestabilidades y apoyar el desarrollo sustentables;
- Promoción de una reforma fiscal que instituya la progresividad como principio y amplie la tributación sobre la propiedad, las ganancias y los réditos del capital y tambien incorpore la proteccion ambiental. Es necessário favorecer la producción frente a las ganancias financeiras, promover la distribución de la riqueza y eliminar la guerra fiscal entre estados y municipios.
- Promoción de transformaciones en el patrón de producción y consumo, invirtiendo en la transición justa hacia una economia capaz de soportar el crecimiento económico con sustentabilidade socioambiental;
- Direcionar la economia hacia su función social, con la redistribución de la riqueza, el combate al desempleo, la promoción de la equidade y garantia de políticas sociales de caracter universal e integral; la promoción de la seguridade alimentaria y nutricional, de forma que se garantise la inserción social y el acceso a alimentos en cantidad y calidad para todos los sectores; el cambio del paradigma energético; y
- Fortalecimento de la democracia, y expansión de derechos para el cambio y la construcción de un mundo sustentable, justo y solidario.
- Exigimos un acuerdo ambicioso y vinculante en las negociaciones de Cambio Climático
- La dimensión climática de la crisis del modelo de desarrollo del capitalismo global actual es evidente e impacta de forma clara a los/as trabajadores de nuestra región, en particular es más agresiva para aquellos que, en la pobreza, viven en condiciones más precarias y de mayor vulnerabilidad.
- Exigimos de nuestros gobiernos el diseño e implementación a nivel nacional de planes nacionales para la eliminación de las causas del cambio climático y los desequilibrios ambientales dentro del marco de desarrollo ambiental y socialmente sustentable aquí definido.
- Exigimos también el diseño e implementación de estrategias regionales que vayan en este sentido. Hoy la UNASUR, Mercosur, CAN, CARICOM, SICA, CELAC, e incluso la OEA podrían desempeñar un papel central en la contención de las prácticas humanas que generan cambios en el clima global.
Sin embargo, es a nivel mundial en donde el desafío es mayor dada la naturaleza sistémica del clima, somos conscientes que burbujas “verdes” no sobrevivirán en un contexto asfixiante mundial. Por eso, llamamos a los sindicatos a movilizarse para presionar a nivel nacional y de forma articulada a nivel internacional para que los gobiernos avancen de forma urgente hacia un acuerdo vinculante y ambicioso para frenar el camino de destrucción ambiental que compromete ya nuestro presente, pero que sin duda comprometerá el bienestar de nuestros descendientes, y decimos:
- Que el Acuerdo de Cancún (COP 16), a pesar de reconocer las cuestiones del mundo del trabajo aún es insuficiente ya que deja la puerta abierta a a promesas individuales (pledges), con años base diferentes, con capacidades diferentes y es completamente voluntario.
- Que el acuerdo vinculante que exigimos garantice un limite a 2,0oC el aumento de la temperatura global. Necesitamos que os governos adotem um segundo periodo de compromiso do protocolo de Kyoto. El fin de Kyoto no puede significar la anarquía ambiental mundial, es necesario un nuevo acuerdo ya.
- Que apoyamos que los países del Sur elaboren Acciones Nacionales Apropiadas de Mitigación de los países en Desarrollo (NAMAs), que deben ser sometidas a un esquema de seguimiento, informe y evaluación internacional.
- Que exista una transferencia real de tecnología con impacto en el proceso de cambio climático hacia nuestros países. Los países ya desarrollados deben ser responsables por hacer efectiva la transferencia de tecnología para contribuir con el desarrollo sustentable del Sur.
- Que se consideren los impactos diferenciados que los cambios en el clima y las políticas para su mitigación tienen en las mujeres, porque son estas quienes las encargadas, por ejemplo, por la administración de semillas nativas y por parte importante de los procesos de agricultura sustentable, así como por los cuidados domésticos y la reproducción social.
Así mismo, por su importancia e impacto, exhortamos a los gobiernos de nuestros países a que en el contexto de la realización de mega eventos deportivos en Brasil y otros países de la región, así como el creciente desarrollo de la infraestructura de comunicaciones, energética y urbana, no sean entendidos sólo como necesidades de crecimiento o simples oportunidades económicas, sino que su construcción sea autorizada y elaborada considerando los factores de sustentabilidad social y ambiental. En el marco de procesos democráticos de consulta y diálogo con las comunidades impactadas y con la sociedad en su conjunto.
Finalmente, hacemos un llamado a los sindicatos de las Américas a sumarse a este debate y contribuir en la creación de amplias alianzas con otros actores, redes y organizaciones sociales seguros de que este camino de unión de fuerzas y saberes es el único capaz de ponerle freno la hegemonía cultural, política y económica del modelo de desarrollo actual, y de construir a la vez, el camino hacia una región y un mundo mas justo y ambientalmente sustentable.
São Paulo – Brasil 11 de noviembre de 2011





