La sindicalista Rejane da Silva, de la CUT de Brasil, participó en el encuentro “Educación, Equidad y Negociación Colectiva, Cuestión de Género también en la frontera”, organizado por la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) en la frontera Rivera-Santa Ana do Livramento.

“Es importante que las organizaciones que se oponen al neoliberalismo debatan cuestiones de género, uno de los temas más importantes del movimiento sindical. Es importante la construcción unitaria de una plataforma que sea capaz de impulsar políticas públicas contra la pobreza, la violencia y la discriminación a las mujeres”, comenzó diciendo la sindicalista.
Da Silva detalló algunas características de la realidad que viven las mujeres en el mundo del trabajo: estudian más pero tienen menores salarios y son las primeras que sufren los efectos del desempleo cuando hay una crisis económica-financiera.
Puso como ejemplo que la visión patriarcal instaló la idea de que las mujeres deben centrarse en el trabajo “de cuidadoras”, y por eso están tan extendidas profesiones como profesoras, maestras o enfermeras. “Pero son trabajos profesionales que deberían tener la paga que merecen, y eso no sucede. El conjunto de la sociedad, hombres y mujeres, deberían dedicarse a los cuidados”, señaló.
La dirigente de la CUT recordó que las mujeres se dedican al cuidado de la familia, de los hijos y a su jornada laboral. “Las mujeres tenemos una triple jornada de trabajo”, dijo.
Los parámetros de belleza que impone el capitalismo, según comentó, no tienen ningún parecido con las mujeres que luchan por una vida digna y por los derechos de las mujeres.
“Es un problema que todos internalizamos, los hombres y las mujeres. Además, las mujeres negras sufren una doble discriminación en el mundo del trabajo. Las mujeres son víctimas de violencia física, de acoso moral y sexual en niveles que ni se comparan con lo que sufren los hombres”, continuó.
La transformación de estas desigualdades dependerán de la “capacidad de los movimientos sociales, según Da Silva, quien piensa que la educación pública tiene “un papel fundamental en la transformación de la sociedad”
En materia de alternativas, dijo que la Marcha Mundial de las Mujeres se ha consolidad como un movimiento capaz de unificar las banderas de las mujeres que luchan contra la discriminación. El salario mínimo como mecanismo de distribución de la renta, la inversión pública para mejorar la calidad en salud y educación y la reducción de la jornada salarial sin reducción de renta fueron otros aspectos abordados por la sindicalista de CUT Brasil.





