El plenario de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur le entregó en mano al embajador Samuel Pinheiro Guimaraes, alto representante del Mercosur, un petitorio sobre los reclamos socio-laborales las organizaciones obreras de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
El embajador habló de los desafíos que encarna su función, las búsquedas de diálogos con la sociedad civil, el rol de la democracia y de los derechos humanos, y la importancia de que en los cuatro gobiernos que integran el Mercosur haya miradas progresistas, con una preocupación social.
A continuación reproducimos íntegramente el documento entregado a Pinheiro Guimaraes.
Asunción, 29 de junio de 2011
Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados
Señoras/es Presidentes
De nuestra consideración
Tal como lo hicimos por primera vez en 1994, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur hace llegar a los Presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay nuestras reflexiones y consideraciones respeto a los caminos que ha tomado el Mercosur en sus 20 años de existencia.
Aunque los esfuerzos de nuestros gobiernos para recuperar la estabilidad financiera y combatir la crisis mundial han logrado resultados y se pudo mantener los niveles de empleo, no logró mejorar los niveles de ingreso como correspondía. Sin embargo, algunas políticas públicas fundamentales, como por ejemplo la inspección del trabajo sufrieron cortes importantes, contribuyendo para el aumento de la violación de algunos derechos fundamentales de los trabajadores, principalmente los que se relacionan a los trabajadores agrarios.
Los resabios del modelo neoliberal que aún sigue vigente en la región nos trae un saldo negativo en términos de la calidad del empleo ofertado, desequilibrio entre el lucro de las empresas y el sueldo del trabajador, las condiciones de trabajo y la desigualdad de remuneración y de trato entre hombres y mujeres, la discriminación por razones de raza, etnia, entre otros temas.
Hace mucho que la CCSCS viene planteando a los gobiernos – en ámbitos nacionales y regional - la urgencia en hacer cumplir los estándares mínimos de trabajo, plasmados en las Convenciones de la OIT. En dicho sentido, celebramos en el ámbito normativo, la ratificación del Estado Argentino del Convenio 102 de Seguridad Social y exigimos que los Estados del Mercosur y países asociados armonicen sus normas mínimas en consonancia con los Convenios de Derechos Fundamentales de la OIT, y que este Convenio sea ratificado por todos los Estados. En particular, nos congratulamos de la aprobación del Convenio 189 sobre trabajadores y trabajadoras domésticos/as.
Exigimos a los Estados Parte y asociados que ratifiquen dicho convenio a la mayor brevedad dada la importancia de este Convenio para los trabajadores/as de la región.
En el Mercosur esto requiere el fortalecimiento de rol y la autoridad del Subgrupo de Trabajo de Relaciones Laborales, Empleo y Seguridad Social, donde el sindicalismo viene participando desde su inicio en 1992. Ese espacio de fundamental importancia para hacer avanzar los niveles de protección y promoción laboral y la generación de empleos de calidad, sistemáticamente ha perdido espacio en las reuniones de Presidentes del Mercosur y, a cada día, se viene transformando en un espacio burocrático, incapaz de dar seguimiento a la dinámica del mercado de trabajo y de las relaciones de empleo.
Consideramos muy importante la edición de la Cartilla “Como trabajar en los países del Mercosur” y la realización de los Talleres de Libre Circulación de Trabajadores, con la misión de discutir las políticas migratorias para el bloque bajo diferentes miradas y enfoques. Al mismo tiempo, consideramos que es insuficiente para atender a las necesidades de la región.
Una vez más reiteramos que, para garantizar las condiciones para la libre circulación, sin rebajar derechos o provocar discriminaciones, debemos avanzar en la definición y aplicación de un sistema de certificación profesional (los trabajos caminan en un ritmo bastante lento en este sentido) y también reformular y profundizar el alcance de la Declaración Sociolaboral. Consideramos imperativo que la Declaración tenga su status jurídico elevado, para que pueda transformarse en un instrumento eficaz de defensa de los derechos de los trabajadores/as, con mecanismos de seguimiento de su cumplimiento y de sanción a sus violaciones.
Hace dos años que la Comisión Socio Laboral se dedica a hacer la revisión del contenido de la Declaración, pero las trabas y negativas de los empresarios, sumados al silencio de nuestros gobiernos, nos impregna de pesimismo sobre los resultados posibles.
Más que nunca es preciso promover la armonización de los principales derechos laborales y averiguar qué cambios se hacen necesarios al Acuerdo Multilateral de Seguridad Social, para que los trabajadores y trabajadoras, especialmente del sector agrario, puedan acceder a la jubilación en base a los tiempos de trabajo y prestaciones de seguridad social practicada en cada país. Más de una vez reivindicamos la revisión del Acuerdo y reiteramos la importancia de la participación de las organizaciones nacionales de jubilados en las instancias de seguimiento del Acuerdo.
Es indiscutible que desde 2003 se vienen ampliando los espacios de participación y consulta con la sociedad civil organizada en el Mercosur. Pero, al mismo tiempo, se nota un solapamiento de órganos y una ausencia de definición de reglas y de mecanismos de consulta. Y lo más grave, no hay respuestas a las demandas y ni consideraciones sobre las propuestas hechas, en prácticamente ninguna de las instancias de participación.
Señalamos que el Foro Consultivo Económico Social del Mercosur es un órgano de la estructura institucional del Mercosur, que cumple sus 15 años de existencia, y aún sigue desarrollando sus actividades sin que exista por parte del Mercosur ningún tipo de financiación, lo que causa cierta dificultad para que el Foro pueda cumplir con sus cometidos.
Instamos a los gobiernos nacionales que hagan gestiones para aproximar a las diversas iniciativas que han sido puestas en marcha de valoración de la participación de la sociedad civil a los representantes de la misma. Las organizaciones más representativas de la sociedad civil deben estar en profunda sintonía con las políticas de valoración social del Mercosur.
Reafirmamos la posición de la CCSCS y de todas las Centrales que la componen de defensa de la libertad y de la democracia en la región, la mantención de la paz y la promoción de una sociedad más justa, con mejor distribución de la renta, con desarrollo económico sustentable, que defienda el medio ambiente y la sustentabilidad del planeta.
Reforzamos nuestra identidad de una coordinación sindical fuerte, que promueve la unidad de acción sindical para hacer frente a los desafíos que se presentan a los trabajadores y trabajadoras de la región.
Con nuestra mayor consideración la Centrales de la CCSCS saludamos a Ustedes muy cordialmente,
Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur
CGT y CTA Argentina, CUT, Força Sindical, UGT, CTB Y CGTB de Brasil, CUT y CAT de Chile, CUT, CUT-A y CNT de Paraguay, PIT-CNT de Uruguay





