Los presidentes de Uruguay, José Mujica, y de Brasil, Dilma Rousseff, se reunieron esta semana en Montevideo. Hablaron de los proyectos de integración logística y energética, del fortalecimiento del Mercosur y expresaron su voluntad de reunirse cada tres o cuatro meses.
También hicieron referencia a la implementación de un monitoreo del comercio bilateral con mayor periodicidad, y a continuar realizando rondas de negocios entre los empresarios de ambos países.
Brasil y Uruguay cerraron acuerdos muy importantes. En materia de salud, cerraron un convenio para fortalecer el Sistema Nacional Integral de Salud del Uruguay (uno de los buques insignias de la gestión del Frente Amplio), y otro para ampliar el “diálogo regulatorio” entre las autoridades sanitarias de ambos países.
En Educación y Cultura, firmaron acuerdos para la restauración del patrimonio edificado y para la capacitación en portugués como lengua instrumental para policía migratoria del gobierno uruguayo".
Un tema central de la cumbre fue el proyecto bautizado como "Apoyo Técnico para Implantación de la Televisión Digital en Uruguay", además de otros mecanismos de cooperación en otros temas como biotecnología y nanotecnología
En una rueda de prensa, Mujica dijo que los latinoamericanos debemos ser concientes “de las dimensiones del mundo actual y de aquel que les tocará a las generaciones que vienen".
Además, el mandatario reconoció que el acuerdo energético que Brasil le ofrece a Uruguay le brindará a los uruguayos un respaldo de gran magnitud porque "somos dependientes del clima". "El MERCOSUR debe plantearse la integración de un sistema conjunto de energía, puesto que el clima afecta por igual a toda la región", precisó.
Destacó la necesidad de contar con universidades de frontera donde convivan estudiantes de ambos países, como forma de unificar la inteligencia, la investigación y el conocimiento. “Nunca estaremos integrados en América Latina si no logramos la integración de la inteligencia”, afirmó Mujica.
“Uruguay es un país vecino con el que Brasil mantiene lazos fraternos y una sólida alianza. La actual convergencia política entre los dos gobiernos, el gran dinamismo de sus economías y el hecho de que somos democracias estables, que respetan contratos, que respetan los derechos humanos es un contexto ideal para que profundicemos nuestras relaciones", señaló Rousseff.





