Como representante de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, Adeilson Telles, miembro de la Dirección Ejecutiva de la CUT fue el primero en hablar y recordó las victorias conquistadas por las naciones del Mercosur.
“Derrotamos a Alca (Área de Libre Comercio de las Américas) y a la derecha entreguista en varios de nuestros países reafirmando nuestra autonomía, con independencia, sin confundir con indiferencia. Teniendo como base los cambios que promovimos en los últimos años digo que ninguno mas debe osar olvidar la fuerza de ese pueblo”, afirmó.
Por eso, el dirigente no dejó de recordar algunos compromisos fundamentales. “Las barreras no deben ser quebradas apenas para la circulación de productos, sino también para los pueblos. La Declaración Sociolaboral, aprobada en 1998, no puede ser una letra muerta y el trabajo decente no debe ser una frase en una carta para que la vea la OIT (Organización Internacional del Trabajo)”.
Después de resaltar que la clase trabajadora marchño y mantendrá esa marcha por mejores condiciones para todos los brasileros, Telles dijo la frase que resumía el sentimiento de los movimientos sociales presentes en el auditorio de Parque Industrial de Itaipú, en Foz de Iguazú, triple frontera entre la Argentina, Brasil y Paraguay.. “Gracias, compañero Lula”.
La integración espantó la crisis
Con los ojos emocionados, Lula tomó el micrófono y dividió su intervención en dos partes.
La primera, protocolar, recordó que Brasil lanzó a la cúpula en 2006 y que el bloque fue crucial para permitir mayor autonomía de América de Sur en relación a Europa y los Estados Unidos.
Con eso, indicó, tuvimos la chance de aprovechar ese momento para estructurar un nuevo modelo de relaciones económicas y sociales: “En medio de una de las más graves crisis económicas de la historia disfrutamos de una situación económica y política privilegiada y un nivel de madurez que nos ha permitido avanzar en la consolidación de la democracia en nuestras sociedades. Tenemos amplias perspectivas de llevar adelante el proceso de desarrollo con justicia social y bienestar”.
“No tenemos derecho a perder lo que hemos logrado” aseveró Lula. “No tenemos el derecho a retroceder, tenemos que seguir adelante en la construcción del Mercosur” insistió.
El presidente se llevó todos los aplausos cuando dijo que “hace diez años, los presidentes de nuestros países luchaban entre sí para ver quién era más amigo de los presidentes de EE.UU y quien iba a ser invitado a Camp David a pasar el fin de semana”.
El presidente hizo una mención especial a la recién inaugurada Universidad de la Integración Latinoamericana (Unila). “Ella (Unila) acaba de entrar en el sistema aquí en Foz do Iguacu, en instalaciones proporcionadas por la Itaipú. Esta reúne a profesores y estudiantes universitarios de toda América Latina dedicado a estudiar el proyecto de integración regional en sus diversos aspectos” dijo Lula.
“Además de la formación de profesionales comprometidos con este proyecto, la Unila constituirá un centro regional para la reflexión basada en la experiencia de la población local” finalizó.





