El primer día de junio de 2010 será histórico para los trabajadores de Brasil: unos 40 mil dirigentes sindicales de las cinco centrales nacionales se verán las caras en el estadio de Pacaembu, en la ciudad de São Paulo, en búsqueda de una síntesis política que puede cambiar el futuro.
En esta Conferencia Nacional de la Clase Trabajadora, los sindicalistas elaborarán un documento para presentar ante todos los candidatos presidenciales que competirán en las elecciones del próximo 3 de octubre.
La convocatoria para la asamblea la firman los presidentes de CUT, Força Sindical, CTB, Nova Central y CGTB. “Es fundamental que, desde ya, se organicen caravanas sindicales de todos los estados y regiones de Brasil, con trabajadores del campo y de la ciudad, activos y jubilados, jóvenes, mujeres y hombres para que nuestra Conferencia sea una demostración masiva de diversidad brasileña y determinación de la clase trabajadora”, proponen.
Edson Dias Bicalho, secretario de relaciones internacionales de Forca Sindical, tiene claro que la amplia mayoría del movimiento sindical de Brasil ya está alineado detrás de Dilma Roussef, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) para suceder a Luiz Inácio “Lula” Da Silva.
“Estamos todos juntos empeñados en ganar las elecciones porque si gana José Serra (del opositor PSDB) el perjuicio para los trabajadores será muy grande y también impactará negativamente sobre la integración regional de América Latina. Serra es un defensor de los Tratados de Libre Comercio y los acuerdos bilaterales”, fustigó Dias Bicalho.
Las centrales sindicales, según vaticina el dirigente, optarán por un pronunciamiento “firme y decidido” detrás de la candidata del PT, y en esa línea ya se han organizado encuentros regionales de movimientos sociales que participarán en la campaña electoral.
“Estamos empeñados en dedicar 24 horas diarias al triunfo de Dilma. Hay que convencer a todos los trabajadores que Serra significará tercerizaciones, privatización de las empresas públicas y pérdida de derechos laborales. Es una persona que no dialoga con los trabajadores. Por eso si Serra gana los que perdemos somos todos nosotros”, advirtió el sindicalista.





