Las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y de Argentina, Cristina Fernández, llaman a blindar la región ante la crisis financiera global, que amenaza con agravarse.
Se trata de fortalecer a la región frente al riesgo de un agravamiento de la crisis mundial. El asunto se trató en la cumbre que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), y formó parte de la agenda que compartieron Dilma Rousseff y Cristina Fernández durante la visita oficial de esta última a Brasilia.
Las jefas de Estado de Brasil, Dilma Rousseff, y de Argentina, Cristina Fernández, coincidieron el viernes en que América del Sur debe adoptar medidas conjuntas para blindarse ante una crisis financiera global que amenaza con agravarse. “Tenemos que defender a nuestros países de la apreciación de las monedas y de la avalancha de productos que no encuentran mercado en los países desarrollados”, afirmó Rousseff. La mandataria argentina, quien hizo su primera visita oficial a Brasil desde que asumió Rousseff el pasado 1° de enero, dijo que el asunto se trató en la cumbre que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se celebró en Lima un día antes, en el marco de la investidura de Ollanta Humala como nuevo presidente de Perú.
Según las únicas presidentas que tiene hoy la región, Suramérica ha acumulado en los últimos años un fuerte desarrollo en las áreas social, económica e industrial, que debe ser protegido de un posible agravamiento de la crisis global. Rousseff aclaró que no se trata sólo de lo que pueda generar una posible suspensión de pagos en Estados Unidos, sino de un mundo que se ha sumido en una gran incertidumbre y en el que hay pocas certezas. No obstante, aseguró que los países suramericanos, en su proceso de integración, tienen ahora “la oportunidad histórica de aprender de los errores de los otros”, entre los que citó a la Unión Europea (UE), en clara alusión a las turbulencias en el bloque comunitario.
Aunque fueron enfáticas en relación a la “necesidad” de que ese “blindaje” sea de carácter regional, ni Dilma Rousseff ni Cristina Fernández dieron pistas sobre cuáles podrían ser las medidas comunes que debieran adoptarse. En ese sentido, remitieron al futuro inmediato y a una reunión que tendrán la semana próxima en Lima los ministros de Economía de la región y a otra que congregará el 11 de agosto en Buenos Aires a los presidentes de los Bancos Centrales. Rousseff y Fernández también coincidieron en que Suramérica es actualmente, con sus 400 millones de “consumidores”, el “mercado más apetecible” en un mundo en el que los países más desarrollados están signados por la recesión, el desempleo y los problemas fiscales.
En lo estrictamente bilateral, las presidentas anunciaron hoy la creación de un Consejo Empresarial que tendrá como tarea la búsqueda de una mayor cooperación y de oportunidades conjuntas, pero también de soluciones a las diferencias comerciales que menudean entre ambos países. Esas divergencias “son de muy poca monta”, subrayó, sin embargo, la presidenta brasileña, quien destacó que el comercio entre Argentina y Brasil llegó el año pasado a 33.000 millones de dólares y mantiene una curva creciente desde enero pasado. Tras una reunión de trabajo y un almuerzo en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, las dos presidentas volvieron a encontrarse en la ceremonia de inauguración de la nueva embajada de Argentina en Brasil.
A ese acto, en que Fernández homenajeó a su fallecido esposo y ex presidente argentino, Néstor Kirchner, se sumó el ex jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Rousseff afirmó que la nueva embajada “es parte del legado que el presidente Kirchner y el presidente Lula dejaron para Brasil y Argentina” y evocó la fuerte amistad personal que ambos forjaron durante sus mandatos. Fernández, a tu turno y claramente emocionada, dijo que Kirchner y Lula “se atrevieron juntos a ir contra todos los paradigmas desconocidos” para revitalizar la relación por momentos tensa entre los dos mayores socios del Mercosur.
“El Mercosur era casi una pieza de Museo, pero Néstor (Kirchner) y Lula lo reflotaron y además lo hicieron más grande, más fuerte”, dijo la mandataria al subrayar la “decisión inquebrantable de Argentina de profundizar las relaciones entre ambos países”. Lula, también con alguna lágrima en los ojos, optó por devolver los elogios: “Kirchner, en este momento, debe estar pensando pobre de mí y pobre de Lula, porque la presidenta Dilma y la presidenta Cristina van a hacer historia en Suramérica”.
Fuente: Somos Mercosur, tomado de agencia EFE





