El movimiento sindical de América Latina, el Caribe y Europa se reunió en Madrid el 4 y 5 de mayo, y de esa actividad surgió una declaración para que sea atendida por los gobernantes. Compartimos el texto completo del "Llamamiento a los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y Caribe”.
Cumbre Sindical ALC-UE
4 y 5 de mayo de 2010
Madrid
La 5ª Cumbre Sindical América Latina y Caribe - Unión Europea, bajo el lema de “Por el fomento del empleo, la cohesión social y los derechos de los trabajadores en las relaciones entre Europa y América Latina” contó con la participación de ¿?delegados que representaban a las organizaciones nacionales afiliadas en Europa a la CES y en América Latina y Caribe a la CSA y también a otras federaciones y sindicatos invitados por las organizaciones convocantes.
La Cumbre Sindical se celebró en el marco de un mundo que aún no ha salido de la peor crisis económica de los últimos tiempos con altos costos para los y las trabajadoras de las dos regiones que aquí se reúnen. Esta coyuntura ha agregado desafíos a nuestros países que se suman a los que América Latina, el Caribe y la Unión Europea enfrentábamos de forma conjunta desde 1999, año en que se decidió iniciar una asociación estratégica en la primer Cumbre, en Río De Janeiro, Brasil.
A nivel mundial el desempleo ha aumentado en 34 millones desde el inicio de la crisis y muchos millones más de trabajadores han dejado de formar parte de la mano de obra declarada. En la Unión Europea el desempleo alcanza a 23 millones de trabajadores que representa una media del 10% llegando en algunos países hasta un 20% .
Los trabajadores estamos hondamente preocupados pues consideramos que muchos gobiernos – y algunas instituciones nacionales - se preparan para salir de la misma sin considerar que el alto nivel de desempleo, la peor de las consecuencias de la misma, perdurará más años que la recuperación del PBI y que esto requiere de políticas activas de parte de los estados. Asimismo no se vislumbra en muchos gobiernos voluntad política para avanzar hacia otro modelo de gobernabilidad económica global.
Por la presión sindical de los sindicatos la reunión de Ministros de Trabajo y Empleo del G-20 (Washington, 20-21 de abril de 2010) han sido incluidas algunas recomendaciones positivas, incluyendo el dar mas participación a la OIT. Sin embargo, este gesto positivo contrasta con la ausencia de “un programa agresivo para asegurar un crecimiento más robusto, que aporte más puestos de trabajo” como solicitaba la CSI y la Agrupación Global Unions, con quienes compartimos esta preocupación.
Desde el inicio de esta Asociación Bi-regional, e incluso desde antes, los movimientos sindicales de una y otra región hemos seguido con atención y activa participación la evolución, los pasos que se han dado de forma conjunta para cimentar sobre nuevos vínculos una relación profundamente enraizada en nuestras historia como naciones, países y pueblos.
Sin embargo, en estos diez años y, mas allá de los insuficientes programas de cooperación y de dialogo político, no se ha avanzado hacia un modelo de desarrollo equilibrado y en América Latina se mantienen graves problemas de falta de cohesión social, pobreza, emigración, etc. que ponen de relieve los desequilibrios, las desigualdades y asimetrías entre las dos regiones.
El movimiento sindical euro-latinoamericano propuso a la anterior reunión de los gobiernos en Lima, y en otras ocasiones, que el marco del las relaciones entre la UE y las sub-regiones de ALC se ampliara para que se incluyera la dimensión socio-laboral y otro elementos para aumentar la cohesión social en la región y corregir las asimetrías.
Esto no ha sido aceptado por las autoridades comunitarias de ambas regiones y continúa al margen de las conversaciones.
Las negociaciones para alcanzar Acuerdos de Asociación, arrojan resultados contrarios a la voluntad de los y las trabajadoras de las dos regiones pues transitan intensamente y únicamente por el carril comercial. En el caso de UE-América Central, han hecho caso omiso de los principales cuestionamientos de la sociedad civil de considerar una dimensión social, y en otro UE-Comunidad Andina se ha desvirtuado el proyecto inicial de negociación bloque a bloque (abandonando así el objetivo de fortalecer la CAN) y aceptado una negociación individual con Colombia y Perú limitada a los aspectos comerciales dentro del modelo neoliberal de Tratado de Libre Comercio.
Esto es aún más inaceptable en el caso de Colombia, donde se viven numerosas violaciones de derechos de los trabajadores y donde la impunidad sigue siendo general en los casos de asesinatos de sindicalistas y de activistas de otros sectores sociales. También en Guatemala persisten altos niveles de violencia y de asesinatos de sindicalistas. El movimiento sindical internacional reivindica la libertad sindical en todos los países del mundo sin excepción.
Tomando en cuenta estas consideraciones la Cumbre Sindical expone a la reunión de los Jefes de Estado las siguientes reivindicaciones:
- Asumir las propuestas que la Confederación Sindical Internacional (CSI) viene plantenando a los gobiernos (G-20) y a las instituciones financieras mundiales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) de estimulo de la economía para relanzar la creación de empleo y para el pleno cumplimiento de las normas fundamentales del trabajo de la OIT. Entre estas medidas señalamos la propuesta de la CSI y de la Agrupación Global Unions de apoyar la adopción de un Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF). En ese mismo sentido, los sindicatos de AL y C se solidarizan con las y los trabajadores de los países europeos en su lucha contra las medidas de recortes de presupuesto y salarios y que tienden a profundizar la crisis económica, en especial los efectos sobre el empleo y los salarios.
- La promoción del trabajo decente debe convertirse en una prioridad de la política de cooperación de la Unión Europea hacia América Latina. La Cumbre Sindical considera que este objetivo, fijado por propia Comisión Europea en su Comunicación de mayo de 2006, debe basarse en compromisos concretos de exigencia de inclusión vinculante en todas las políticas y negociaciones UE-ALC de los convenios fundamentales de la OIT y de mecanismos de verificación de su cumplimiento con participación social y sindical. Asimismo deben respetarse las Directrices de la OCDE sobre Empresas Multinacionales, la Declaración Tripartita de la OIT sobre las Empresas Multinacionales y la Política Social, el Protocolo de Kyoto y otros acuerdos multilaterales sobre medio ambiente, y las convenciones sobre derechos humanos en general. Asimismo debe respetarse el convenio 169 de la OIT sobre las poblaciones indígenas.
- Llamamos a los gobiernos a que busquen recuperar el papel de los estados en su capacidad de regular la operación de las empresas transnacionales. Los acuerdos a ser firmados deben reforzar la condición reguladora de los estados nacionales, y no limitarla. El poder casi absoluto que hoy detentan las ETNs debe ser limitado a través de mecanismos supranacionales, tal como los acuerdos ahora en discusión, que permitan reforzar la capacidad de intervención sobre las empresas transnacionales, especialmente de los estados nacionales más frágiles. Es fundamental reforzar los lazos de solidaridad entre los trabajadores de los dos lados del Atlántico para que, conjuntamente, por medio de sólidas redes de intercambio de información y articulación de acciones, puedan re equilibrarla negociación directa con las empresas, y establecer controles también en el ámbito de la regulación directa de las condiciones de remuneración y trabajo, a través de mecanismos negociados directamente entre organizaciones sindicales y empresas.
- Ante el anuncio de la puesta en marcha del Mecanismo de Inversión en América Latina (MIAL) demandamos que la sociedad a través de sus organizaciones, y en particular el movimiento sindical, sean llamados a formar parte de las instáncias de decisión estratégicas sobre los destinos de la Inversión, puesto que de ninguna forma serán aceptadas inversiones que intenten conquistar nichos y acceso a recursos y bienes naturales a través de la coación política y económica. Del mismo modo que este mecanismos debe regular el acceso a la inversión en las áreas de los servicios públicos, cuya calidad y acceso deben ser garantizado por los estados.
- Que la Cumbre de Jefes de Estado acuerde mecanismos de dialogo con los sindicatos para la puesta en marcha o la actualización de todas las decisiones de carácter social decididas en la precedente de Lima (y las que se decidan en Madrid) y que aún no se han materializado o están paralizadas, como:
- Promover la creación de trabajo decente, el aumento del empleo y el establecimiento de programas de formación laboral.
- Destinar los medios necesarios para fortalecer o, cuando sea necesario, promover reformas de los sistemas de protección social.
- Estimular la participación de las autoridades competentes y de todos los actores relevantes, entre ellos la sociedad civil, en redes ALC-UE para la transferencia de conocimientos y el intercambio de información en materia de políticas sociales.
- Desarrollar políticas laborales y de empleo más efectivas, a través del diálogo social y la cooperación de los gobiernos, empleadores y trabajadores y la implementación de la responsabilidad social de las empresas y el respeto de los derechos de los trabajadores, incluyendo la negociación colectiva, con miras a generar trabajo decente, digno y productivo para todos.
- Fortalecimiento de programas de capacitación para actores políticos y sociales
- Los sindicatos reclamos que los temas de innovación innovación científica, cultural y productiva que van a ser tratados por los Jefes de Estado en Madrid deben abordarse desde de su dimensión social y deben tener por objetivo la cohesión territorial y deben de servir para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los ciudadanos. Reclamamos la participación de la sociedad civil y de los representantes de los trabajadores.
- El fortalecimiento de los procesos de integración en América Latina y Caribe, debe de ser uno de los objetivos fundamentales de la Asociación Bi-regional UE-ALC y una de las vías para la promoción del desarrollo sustentable económica y socialmente. En este sentido, condenamos la negociación y firma de acuerdos comerciales individuales de la UE con países (como se pretende con Colombia y Perú) que forman parte de un bloque sub-regional latinoamericano y caribeño porque contradice el objetivo de la integración y debilita los procesos de integración.
8. La Cumbre Sindical expresa su disconformidad con el desarrollo de las negociaciones llevadas a cabo entre la UE con Perú, Colombia (e inicialmente con la Comunidad Andina) y América Central, pues apenas ha habido información pública y la participación de la sociedad civil ha sido escasa y formalista. Las numerosas gestiones y comunicados conjuntos sindicales no han recibido respuesta o esta ha sido ambigua o denegatoria de las propuestas. La promesa de la UE a la CES de incluir mecanismos de participación sindical para el cumplimiento de los aspectos referidos en los Acuerdos a los derechos de los trabajadores no se ha visto reflejada en los textos finales. La inclusión de una cláusula de suspensión unilateral del Acuerdo con Perú y Colombia en caso de graves violaciones de los derechos humanos, ha sido fruto de la presión social hacia el Parlamento Europeo, pero se deja a la propia UE la interpretación de cuando se considera violación grave.
9. La Cumbre Sindical en consecuencia pide que no se firmen los Acuerdos de Asociación con Perú y Colombia, por ser contradictorios con el fortalecimiento de la CAN, por tratarse tratados de libre comercio y por la persistencia de la violencia en Colombia.
10. La Cumbre Sindical rechaza también los contenidos hasta ahora conocidos de la negociación UE-América Central por no haber incorporado las reiteradas propuestas de la CES y de las sub-regionales centroamericanas CSACC y CCT basadas en el comercio justo, en la corrección de asimetrías mediante el fomento del desarrollo de América Central y en un Capítulo Social. Por ello nos sumamos al rechazo emitido por CES, CSACC y CCT (que consideran el proyecto de AdA UE-AC un mero tratado de libre cambio), y al de otras organizaciones sociales e instituciones como el CC-SICA.
11. Solicitamos la revisión de los Acuerdos de Asociación con Chile y México ya que carecen de mecanismos de participación social y sus contenidos apenas trascienden de los aspectos comerciales. Los sindicatos directamente y a través de los foros sociales han demandado un dialogo para sentar las bases de una verdadera asociación.
12. La Cumbre Sindical solicita que en caso de una reapertura de las negociaciones UE-Mercosur, las organizaciones de la sociedad civil de ambas regiones sean consultadas con carácter previo. La CES y la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) detallaron sus propuestas en la negociación precedente en un Capitulo Socio-laboral.
13. Es necesario que la Cumbre de Jefes de Estado asuma e integre como parte sustantiva de la AsociacionBi-regional, la implementación de fondos bi-regionales de cohesión, inscritos en un modelo de desarrollo social y ambientalmente sustentable alternativo, para combatir la desigualdad social en ALC y deben por lo tanto estar dotados de importantes recursos económicos.
14. Nos preocupa que no se hayan realizado estudios de impacto ambiental de las negociaciones UE-ALC con la seriedad y transparencia que exige la importancia que ha tomado en la agenda internacional las negociaciones sobre cambio climático. Un acuerdo de libre comercio, tendería a favorecer las falsas soluciones al cambio climático, entre otros al promover por ejemplo una América Latina agroexportadora de materias primas (para etanol), lo que promueve la expansión de la frontera agraria, y por consiguiente mayor deforestación.
15. Las migraciones requieren de políticas coherentes de parte de los países de origen y de destino para garantizar que los trabajadores y trabajadoras migrantes gocen de la misma protección social, de convenios de seguridad social bi-regionales, y también de su derecho a no migrar. Especialmente deben protegerse los derechos laborales a las trabajadoras inmigrantes domésticas.Han sido importantes los avances verificados a través de la aprobación del Acuerdo Iberoamericano sobre Seguridad Social que debería extenderse a otros países europeos no ibéricos. La Cumbre de los gobiernos ALC-UE debe acordar la revisión de la Directiva de Retorno y deben tomarse medidas para que las políticas de aduanas y fronteras de la UE, no supongan obstáculos al derecho de asilo. Los países receptores deben ratificar los Convenios de la OIT y de la ONU que garantizan el acceso a los derechos y la igualdad de trato a los trabajadores y trabajadoras migrantes. La Cumbre Sindical condena los brotes de xenofobia en diversos países de la UE y los planes de los partidos de extrema derecha (en avance en varios países europeos) de reducir la inmigración mediante la represión y el acoso a los inmigrantes.
- La Cumbre Sindical reclama a los gobiernos que impulsen legislaciones destinadas a conseguir la igualdad laboral de hombres y mujeres, tanto en materia salarial como de condiciones de trabajo, así como de fomento del acceso de las mujeres a las responsabilidades y cargos de las empresas y de la administración pública e instituciones.
17. Pedimos a la Cumbre de Jefes de Estado que demanden el fin del bloqueo de EEUU a Cuba.
18. La Cumbre Sindical condena el golpe de estado que provocó el derrocamiento del presidente legitimo de Honduras, y aprueba las posiciones del Grupo de Río y de la OEA de no reconocimiento del nuevo presidente.
19. Ante la catástrofe sufrida por Haití, asumimos el llamamiento de la CSI y de la Agrupación Global Unions para que todas las deudas de Haití sean completamente canceladas por las instituciones financieras internacionales y los organismos acreedores. Debe concederse a Haití una sustancial ayuda internacional en la forma de subvenciones no reembolsables para la enorme tarea de reconstrucción nacional y de construcción social que dicho país debe emprender. Llamamos a los países de la UE y ALC que no lo han hecho a sumarse a este tipo de relación financiera con el país caribeño.
20. La Cumbre Sindical apoya la reclamación de la CES a la Comisión Europea de ser consultada sobre el nuevo programa EuroSociAL. Asimismo exigimos que los sindicatos, y otros actores sociales, sean implicados en la puesta en marcha Fundación UE-ALC (EUrocLIMA).





