Representantes obreros de América Latina, Europa y África se reunieron en Santo Domingo, Republica Dominicana, para diseñar un plan de trabajo sindical para la reconstrucción y el desarrollo de Haití.
El evento organizado por la Confederación Sindical Internacional (CSI), con el apoyo de la CSA, cuenta con la participación activa del movimiento sindical haitiano, además de delegados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) e Instituciones Financieras Internacionales.
El terremoto del 12 de enero costó la vida a más de 220 mil haitianos y alrededor de un millón de desplazados, la mayoría de los cuales aún se encuentra en campamentos temporales en la ciudad de Puerto Príncipe y áreas circundantes. Cientos de miles de familias han perdido sus hogares, sus trabajos, o su principal fuente de ingresos. Sin embargo, el movimiento sindical internacional está convencido de que este capitulo puede ser superado, a través de políticas de promoción del trabajo decente, fortalecimiento sindical y dialogo social.
“No es solamente la reconstrucción de la parte física de Haití tenemos que hablar de la reconstrucción del tejido social haitiano”, defendió el secretario general de la CSA, Víctor Báez Mosqueira en la apertura del evento. “Esta es una oportunidad de reconstruir el movimiento sindical haitiano. Tenemos que pensar en crear trabajos con derechos. Para eso debemos aprovechar esta oportunidad de trabajo conjunto y unitario”.
El secretario general de la Central de Trabajadores Haitianos (CTH), destacó la situación delicada del sindicalismo del país ya antes del 12 de enero. “La situación es peor ahora por la amenaza de desaparición del sindicalismo debido al crecimiento de la clase pobre, cierre de empresas y falta de estabilidad política. Además el patronato ha cuestionado la existencia del sindicalismo y los convenios de la OIT después del terremoto”, denunció el dirigente.
Haití ha ratificado los ocho convenios fundamentales de la OIT, pero el trabajo informal, sin contracto, sin protección social y baja remuneración ha sido frecuente. El último Informe Anual de la CSI sobre violaciones a los derechos sindicales apunta que si bien el derecho a organizarse es garantizado por ley, el cumplimiento de los mismos es difícil. Como resultado de la agitación política, el clima de violencia, alto índice de desempleo y debilidad del Estado, casos de violaciones han sido la norma.
“Para la reconstrucción, es necesario un nuevo contrato social sostenible dónde se respete los derechos individuales y colectivos. Una junción de ética, economía y política”, señaló el representante de la OIT en el encuentro, Virgilio Levaggi. “Es preciso crear una verdadera democracia para el desarrollo de los sindicatos”.
La idea de que el sindicalismo es fundamental para la construcción de un nuevo país más justo, también fue defendida por el secretario general adjunto de la CSI, Jaap Winen. “Esta es la oportunidad para el movimiento sindical. La reconstrucción de Haiti debe ser respetando las normas laborales”, apuntó. “Necesitamos de acuerdos con el gobierno haitiano para garantizar empleo, salarios y condiciones de trabajo decentes”.
Los participantes también destacaron la importancia del apoyo por parte del gobierno de Republica Dominicana, cuyo ministro de Trabajo, Max Puig, participó de la conferencia sindical. “Todos necesitamos canalizar la ayuda hacia Haiti, pero dicho proceso debe pasar por el reconocimiento de sus autoridades y respeto a su pueblo”, recordó. “Este proceso debe conducir a un renacer del pueblo haitiano, con el fortalecimiento del cuerpo político, del tejido social y por consiguiente al movimiento sindical”.
El evento en Santo Domingo concluye hoy, 9 de abril, con la elaboración de una hoja de ruta sindical para la reconstrucción de Haití. Además de CSI y CSA, también organizan la conferencia la Federaciones Internacionales de Servicios Públicos (ISP), Educación (IE), Construcción y Madera (ICM) y Alimentación (UITA).
Escrito por Alexandre Praça y Leandra Perpetuo en http://www.csa-csi.org/





