La Central Nacional de Trabajadores (CNT) del Paraguay realiza su próximo Congreso Nacional Ordinario los días 11 y 12 de marzo en la ciudad de Asunción, más puntualmente en la Quinta Ykua Sati.
Es un congreso de gran importancia por ser el primero que realiza una central sindical en el escenario del proceso de cambio que se inició a partir de la gesta cívica del 20 de abril de 2008, y que se puso en marcha con la asunción a la presidencia de Fernando Lugo Méndez el 15 de agosto de 2008.
El Congreso abordará temas de palpitante actualidad que marcan el ritmo de los acontecimientos del país en un escenario complejo y contradictorio.
Por un lado se analizará la dinámica del proceso de cambio, que tiene marchas y contramarchas, aciertos y desaciertos, pero que va quebrantando las estructuras opresivas y represivas dejadas por la dictadura Stronista y conservadas por los gobiernos corruptos que le sucedieron durante casi 20 años.
Se constata que en un año y medio de gobierno, se ha aumentado la reserva monetaria en casi un mil millón de dólares, y que se está mejorando el Servicio Nacional de Salud estableciendo la gratuidad efectiva del servicio en toda la Nación. Y los mismos grandes intereses informan que en el mes de enero de 2010 se ha logrado un récord en las exportaciones y se calcula que el crecimiento del PIB en el presente año puede alcanzar el 8 % si no aparecen factores imponderables negativos.
Al mismo tiempo, comienzan a sentirse avances significativos en el ataque a la corrupción y a la inseguridad. El contrabando también va siendo atacado de frente.
Sin embargo, en el frente rural es donde se enfrentan grandes contradicciones, ya que no se ha podido poner en marcha un plan nacional de reforma agraria, que representa uno de los grandes problemas del país, ya que menos del 2 % de los propietarios controlan más del 80% de la propiedad de la tierra, y también preocupa la ampliación de la frontera agrícola dedicada al monocultivo de la soja.
Paraguay es cuarto exportador mundial de soja, pero nada queda al país y más bien deja daños irreparables. Más de 300.000 campesinos son desplazados de sus tierras y deambulan buscando solución a sus graves problemas
Existe todavía una disposición empresarial contraria a la libertad sindical. El Ministerio de Justicia y Trabajo informa que de cada 10 sindicatos que se forman, 7 mueren por despido de los dirigentes por la parte patronal, y que no aceptan ni disposición administrativa del trabajo ni orden judicial para la reincorporación de los dirigentes despedidos.
El proceso de cambio genera una fuerte resistencia de parte de los factores de poder que administraron el aparato del Estado durante más de 60 años, poniendo a su servicio el erario público, y asaltando los intereses de la nación, por eso se proponen regresar asaltando el poder, para lo cual viven fraguando un golpe vía juicio político para destituir al presidente de la República. Este plan conspirativo, es rechazado mayoritariamente por la población.
La CNT, reconocida como una de las principales centrales sindicales del país, asume una autonomía de clase, y mantiene una posición crítica frente a las políticas y ejecutorias del gobierno, pero respalda con energía el proceso de cambio y defiende el respeto a la institucionalidad democrática del país.
Por todo esto y por los problemas de los trabajadores que debe analizar el congreso, este encuentro sindical tiene una importante significación.
Además se analizarán temas de la Seguridad Social, temas referidos al Mercosur y desde luego las reivindicaciones fundamentales de los trabajadores para los próximos años.
Importantes delegaciones sindicales de América Latina y del plano internacional (CSI-CSA-OIT) y autoridades nacionales, comprometieron su asistencia a este importante congreso de la clase trabajadora del Paraguay.
Fuentes: CNT Paraguay en http://www.csa-csi.org





