Força Sindical inauguró su nueva sede y fue saludada por las caras más visibles de las demás centrales brasileñas. Desde ese lugar continuará la pelea para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales y monitoreará, sin ninguna indiferencia, la definición clave de las elecciones de octubre.
Força Sindical, fundada en 1991, recibió congratulaciones desde todas las trincheras, según confirmó su presidente Paulo Pereira da Silva “Paulino”. Hasta ahora la central utilizaba las instalaciones del paulista Sindicato de los Metalúrgicos de São Paulo.
Asistieron a la celebración sindicalistas de la Central General de Trabajadores de Brasil (CGTB), la Central Única de Trabajadores (CUT), la Unión General de Trabajadores (UGT), la Central de Trabajadores de Brasil (CTB) y la Nueva Central Sindical de Trabajadores (NCST). Todos coincidieron en que esta conquista beneficia al conjunto de la clase trabajadora.
Los dirigentes de Força Sindical afirmaron que este espacio era imprescindible para el funcionamiento de la central. “Era necesario un espacio para reunir a los trabajadores”, dijo Paulino, que reivindicó la unidad entre las centrales como herramienta para garantizar las conquistas comunes.
Las seis centrales sindicales confluirán en la Conferencia Nacional de la Clase Trabajadora, que se desarrollará el próximo 1º de junio en São Paulo y donde se espera la participación de unos diez mil dirigentes de todo el país.
Allí los sindicatos elaborarán un documento programático que será entregado a todos los candidatos a la presidencia en las elecciones nacionales del 3 de octubre de este año. En sus últimas apariciones públicas, Paulinho ha reconocido que la mayoría de los afiliados a Força Sindical se inclinarán por la candidatura de Dilma Rousseff, recientemente proclamada por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
“Quien asuma los compromisos tendrá el voto de los trabajadores”, dijo a la Agencia Estado el dirigente, que no esconde su opción personal por Rousseff.
Fuente: http://www.fsindical.org.br





