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Por Antonio Portela de Castro
1. INTRODUCCIÓN
Para analizar el papel y la relevancia que tienen las negociaciones externas para el Mercosur es necesario precisar los objetivos que le han asignado Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay a este emprendimiento. Más allá del contenido de los tratados y protocolos firmados, puede afirmarse que el proyecto de integración de estos países en el Mercosur fue concebido para cumplir con dos objetivos fundamentales:
a) Fortalecer y dinamizar el proceso de crecimiento de las economías de los cuatro países.
b) Mejorar la inserción del conjunto de la región en la economía mundial.
Las negociaciones externas que encara el bloque deberán ser analizadas, entonces, a la luz de estos objetivos y su éxito o fracaso deberá evaluarse necesariamente en función del cumplimiento de los mismos.
Es importante precisar, por otra parte, que el Mercosur ha estado y está embarcado un amplio abanico de negociaciones externas. Sin lugar a dudas, las más relevantes son las que se viene llevando adelante con la Unión Europea y las que se procesan en el ámbito del ALCA. Pero no debe perderse de vista que el Mercosur ha realizado negociaciones con países individuales (Chile y Bolivia) o con grupos de países (Comunidad Andina de Naciones).
En esta exposición se concentra la atención en las negociaciones mantenidas con la Unión Europea.
2. OPORTUNIDADES Y RIESGOS
El Mercosur surge como respuesta al fenómeno mundial de creación de zonas de libre comercio. La nueva tendencia en el comercio mundial es la liberalización por regiones, a través de preferencias arancelarias, cuotas más generosas de importaciones y acuerdos sectoriales, además de negociaciones bilaterales para la resolución de conflictos comerciales. En el caso del Mercosur, si bien el comercio intrabloque es el que más aumenta, también se observa una tendencia creciente en los flujos desde y hacia el resto del mundo.
Las negociaciones planteadas representan tanto oportunidades como riesgos para los países de Mercosur. Por ende, no debería caerse en una toma de posición simplificadora partiendo de que las negociaciones externas representan exclusivamente una gran ventana de oportunidades. Tampoco debería adoptarse una visión negativa y paralizante que asumiera como premisa de partida que las negociaciones implican sólo riesgos, y que por lo tanto constituyen una amenaza sobre la viabilidad del bloque y sobre su capacidad para alcanzar sus objetivos. Por lo tanto, la correcta evaluación de la conveniencia de los acuerdos implica reconocer la existencia de oportunidades y riesgos. A partir de un análisis cuidadoso determinar si las primeras son mayores que los segundos (o viceversa).
Sin pretender ser exhaustivo, a continuación se enumeran algunas de las oportunidades y riesgos más importantes que están presentan en las negociaciones analizadas.
a) Oportunidades
¨ Lograr mejoras en el acceso de las exportaciones del Mercosur a mercados estratégicos y de gran magnitud como el de la Unión Europea.
¨ Posibilidad de obtener a través de negociaciones bilaterales resultados difícilmente alcanzables en el marco de las negociaciones multilaterales en la Organización Mundial de Comercio (OMC).
¨ Posible aumento del flujo de inversiones directas hacia el Mercosur y mejora de su “calidad”.
¨ En caso de éxito, las negociaciones externas podrían contribuir a lograr una mayor cohesión del Mercosur como bloque.
b) Riesgos
¨ Los eventuales acuerdos podrían ser “no equilibrados” y, por ende, no contribuirían al logro de los objetivos antes mencionados.
¨ Las negociaciones externas podrían contribuir a consolidar una modalidad de inserción externa “no deseada” para todos o algunos de los países del Mercosur. Esto es especialmente relevante en el caso de Brasil, país que aún conserva aspiraciones de convertirse en una potencia industrial y a que pretende mantener una posición privilegiada en el concierto de las naciones sudamericanas.
¨ La debilidad que exhibe actualmente el Mercosur puede dificultar la realización de un proceso de negociación exitoso.
3. INTERDEPENDENCIA CON NEGOCIACIONES MULTILATERALES
Las actuales negociaciones del Mercosur con la Unión Europea se inscriben en un contexto de insatisfacción con el proceso multilateral. Esto no implica negar la interdependencia entre las negociaciones que estamos analizando y las que se realizan en el marco de la OMC. En efecto, los dos procesos de negociación que está desarrollando el Mercosur con la Unión Europea y Estados Unidos, respectivamente, se encuentran estrechamente vinculados con la marcha de las negociaciones multilaterales. Los temas centrales de las negociaciones bilaterales también están planteados en la OMC. Por su parte, la profundidad que puedan alcanzar las negociaciones multilaterales dependerá en buena medida de las posibilidades de avance en procesos de negociación desarrollados en ámbitos bilaterales.
No debe perderse de vista, por otra parte, que la Unión Europea, Estados Unidos y Japón pretenden reservar algunos temas para ser discutidos en la órbita de la OMC. Este es el caso de la eliminación o reducción de los subsidios agrícolas.
4. INTERDEPENDENCIA DE NEGOCIACIONES CON UE Y EL ALCA
La historia reciente ha mostrado que el impulso que Estados Unidos ha dado al acuerdo del ALCA ha estimulado a la Unión Europea a buscar un acuerdo bilateral con el Mercosur. Las motivaciones de la reacción europea pueden ser de muy diversa índole, aunque la secuencia de acontecimientos indica que la Unión Europea ha impulsado el proceso de negociación con el Mercosur tratando de minimizar pérdidas derivadas de la culminación exitosa de las negociaciones desarrolladas en el marco del ALCA. Resulta claro, también, que a través de la negociación planteada la Unión Europea pretende evitar desvíos de comercio e inversiones en favor de Estados Unidos.
La interdependencia entre ambos procesos de negociación se manifiesta en:
Simultaneidad: Todas las instancias fundamentales de le negociación en el ALCA, son seguidas sistemáticamente por avances en el proceso negociador con la Unión Europea.
Similitud de la agenda: Los temas de ambas negociaciones son similares y tanto la Unión Europea como Estados Unidos pretenden reservar los mismos temas para futuras negociaciones en el marco de la OMC.
Correspondencia: Los compromisos que se van asumiendo en una de las negociaciones se consideran puntos de referencia de la otra.
5. UN PROBLEMA ESTRATÉGICO CENTRAL EN LA NEGOCIACIÓN
Para el Mercosur, la posibilidad de llevar adelante un acuerdo con un tercero (Unión Europea y/o Estados Unidos) requiere de un compromiso colectivo serio con la formación de una Unión Aduanera y con la profundización del proceso de integración regional. En este sentido, el proceso del Mercosur presenta dos etapas. La primera etapa fue muy exitosa y llevó a la consolidación del bloque. La segunda, sin embargo, se caracteriza por una gran incertidumbre con respecto a la evolución del bloque.
a) El éxito de la primera etapa
En la reunión de Ouro Preto en el año 1994, nuestros países estructuraron una política comercial común con varios componentes: un arancel externo común (AEC), una lista de excepciones temporarias y un mecanismo automático para llegar a la convergencia arancelaria. Además, los países del Mercosur acordaron un Código Aduanero Común, sistemas similares de valuación aduanera y reglas comunes respecto a prácticas desleales de comercio y salvaguardas. Finalmente, los miembros del Mercosur decidieron la negociación conjunta de las preferencias comerciales con terceros mercados.
En los hechos, el bloque hizo grandes avances en la mayoría de los temas planteados del área comercial, con la excepción de algunos sectores sensibles que permanecen aún hoy en regímenes especiales y de las perforaciones al arancel ocasionadas por diferentes regímenes de importación promocionales, la existencia de acuerdos preferenciales anteriores, etc. Los gobiernos de los distintos países cumplieron los cronogramas planteados en forma satisfactoria, a pesar de las presiones provenientes de los sectores privados adversamente afectados.
Desde entonces, el AEC se ha convertido en una suerte de columna vertebral de la política comercial común. Si el AEC no se consolida y si se discute su pertinencia y permanencia en el tiempo entra en cuestión toda la estrategia de integración apoyada en la existencia de una unión aduanera.
b) Los problemas recientes
El Mercosur se ha movido en los últimos tiempos por caminos discrecionales y pragmáticos. Sobre la referencia general de ciertos acuerdos, cada uno de los países del bloque ha estado realizando una interpretación propia del contenido de los acuerdos y los cumple de manera discrecional en función de las contingencias específicas que se le planteen.
En los últimos años de la década de los noventa los países del bloque han visto agudizarse una serie de problemas y como respuesta a las dificultades económicas que enfrentan, han tomado medidas que implican retrocesos en algunos de los temas que habían tenido un avance más sustancial, como era el caso del AEC e incluso de la libertad de comercio intra-zona.
El AEC es una de los aspectos más afectados por las acciones discrecionales de los países. Esta discrecionalidad pragmática, además de generar incertidumbre en cada uno de los países, lo que de por sí perjudica el ambiente de negocios e inversiones, hace muy difícil que la integración económica se transforme en un mecanismo de cooperación efectiva entre los socios. Estos comportamientos dejan abierta la opción de que el Mercosur consolide una zona de libre comercio en lugar de una unión aduanera.
Teniendo como telón de fondo este proceso que cuando menos ha desdibujado la vigencia de una política comercial común, es importante establecer enfáticamente que existe una incompatibilidad entre la construcción de un Mercosur que devenga en zona de libre comercio y la concreción de acuerdos colectivos de liberalización comercial con la Unión Europea o la posibilidad de que los países del Mercosur sigan negociando en el ALCA con “voz única”.
Resulta técnicamente imposible que los países del Mercosur avancen en la implementación de un acuerdo como el planteado con la Unión Europea si no se dispone de un AEC. Si se optara por la formación de una zona de libre comercio, podrían desarrollarse cuatro negociaciones paralelas, y hasta alguien podría pensar que podrían alcanzarse cuatro acuerdos con preferencias y cronogramas de liberalización específicos. Lo que no podría haber es una negociación bilateral entre el Mercosur y la Unión Europea. Es más, la Unión Europea ha expresado en más de una oportunidad que su intención es negociar con el Mercosur como bloque y no separadamente con los cuatro países que lo integran.
6. PRINCIPIOS BASICOS PARA LA NEGOCIACION
Desde finales de los años 90, y ante la perspectiva de lanzamiento de una nueva ronda de negociaciones multilaterales, se ha venido desarrollando un intenso debate sobre las características que deberían tener los procesos de negociación cuando ellos involucran países con diferencias notorias en el nivel de desarrollo y en el poder que detentan en el escenario internacional. Entre las múltiples contribuciones realizadas en el marco de este debate, vale la pena destacar la realizada por Joseph Stiglitz, recientemente galardonado con el Premio Nobel en Economía. Stiglitz propone dos principios que deberían orientar la negociación en una próxima ronda multilateral, y que parece de interés aplicar a las negociaciones que desarrolla en Mercosur con la Unión Europea y con Estados Unidos en el marco del ALCA.
El primero es un principio que podría denominarse de equidad y buena fe. Este principio, establece la necesidad de que en el marco de las negociaciones se otorgue un trato justo a las economías menos desarrolladas. La aplicación de este principio a las negociaciones que estamos analizando implica que la Unión Europea y Estados Unidos, en tanto áreas de mayor desarrollo relativo, deberían asumir mayores obligaciones, aceptando menores concesiones que las que otorga.
El segundo principio es el de comprehensividad de la negociación. Según este principio, las agendas de negociación deben incluir no solamente los temas que interesan al mundo desarrollado sino también aquellos en los que los países de menor desarrollo tienen posibilidades claras de obtener beneficios. La aplicación de este principio a las negociaciones que tiene planteado el Mercosur implica que: i) la negociación debería incluir la totalidad de los temas de interés para los países del Mercosur y la Unión Europea, ii) no debería haber sectores excluidos; iii) se deberían negociar todos los instrumentos de protección desplegados por los países participantes, iv) la negociación debería abarcar temas tan variados como definición de estándares, restricciones sanitarias y fitosanitarias, reconocimiento mutuo, etc.
7. LA NEGOCIACIÓN CON LA UNIÓN EUROPEA
Como se estableció anteriormente, uno de los objetivos centrales de la negociación planteada con la Unión Europea consiste en mejorar el acceso de las exportaciones del Mercosur al mercado único europeo. El análisis de este tema requiere: i) tomar en consideración algunos datos relevantes del comercio bilateral; ii) tener en cuenta información sobre los niveles y la estructura de la protección arancelaria en la Unión Europea y en el Mercosur; iii) realizar una evaluación de la oferta realizada por la Unión Europea en el pasado mes de julio, iv) analizar el contenido de la oferta realizada por el Mercosur en octubre de este año.
a) Algunos datos del comercio de bienes
Para evaluar las oportunidades y riesgos que plantea esta negociación en el plano del comercio de bienes es necesario tener en cuenta algunos datos relativos al comercio bilateral entre el Mercosur y la Unión Europea.
Los principales socios comerciales del Mercosur pueden dividirse en cuatro grupos de similar importancia: los países del propio bloque, el resto de los países de América que interviene en las negociaciones del ALCA, con una participación muy importante de EE.UU. , los países que conforman la Unión Europea y los países del Resto del Mundo (véase Cuadro 1).
CUADRO 1
Exportaciones del Mercosur por destino
En porcentajes
Países/Zonas 1980-89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 00
Mercosur 7 9 10 14 18 19 20 23 25 25 20 21
ALCA s/Merco 31 31 30 30 31 30 27 27 27 27 30 33
Unión Europea 29 32 33 30 27 27 25 24 23 25 26 24
Resto 32 28 28 25 24 24 27 26 25 23 24 23
TOTAL 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100 100
Fuente: Elaborado propia con datos de WTA y ALADI.
La evolución de las exportaciones a cada destino aporta otros datos de interés. En el caso de las dirigidas a la Unión Europea se percibe una pérdida de importancia relativa. En primer lugar, debe tenerse en cuenta que en el período 1990-2000 las exportaciones del Mercosur destinadas a la Unión Europea crecieron un 20%. La correcta valoración de este dato implica considerar que las exportaciones dirigidas por nuestros países a terceros mercados (resto del mundo) crecieron más del 100%.
En segundo lugar, debe tenerse en cuenta que la participación del Mercosur en las importaciones totales de bienes realizadas por la Unión Europea se redujo desde el 0,37% en 1990 al 0,25% en el año 2000. Estos datos revelan por sí solos que las exportaciones del Mercosur enfrentan problemas efectivos de acceso al mercado europeo.
La principal razón que parece explicar la baja participación en el mercado de la Unión Europea es el alto número de barreras arancelarias y no arancelarias que deben enfrentar las exportaciones del Mercosur. Este sistema de protección afecta principalmente al sector agrícola en el cual el Mercosur sería altamente competitivo, de no estar vigentes varios de los mecanismos de protección impuestos por la Unión Europea. En efecto, es precisamente en este tipo de productos en los que la Unión Europea impone mayores restricciones al comercio, aplicando no sólo el arancel sino también derechos específicos y aranceles estacionales que dan como resultado gravámenes ad valorem muy elevados.
En contrapartida, no debe perderse de vista, que las importaciones del Mercosur provenientes de la Unión Europea se han multiplicado por cuatro a lo largo del período 1990-2000 (véase, Gráfica 1). Este dato muestra claramente que el acceso al Mercosur de las exportaciones europeas de bienes encuentra menos obstáculos que los que enfrentan nuestras exportaciones en el mercado europeo.
GRAFICA 1
Evolución de las importaciones del Mercosur en dólares corrientes
Indices 1991 = 100
Fuente: Elaboración propia en base a WTA y ALADI
Otro aspecto a considerar en el contexto de las negociaciones externas del Mercosur es la composición del comercio con los distintos países o grupos de países. La composición del gobierno bilateral es un rasgo estructural que puede significar un incentivo importante para la realización de acuerdos preferenciales.
Las exportaciones del Mercosur tienen una estructura bastante similar a la de América Latina y se caracterizan por un tercio de bienes primarios, preponderantemente agrícolas, y el resto de productos clasificados como industralizados (véase, cuadro 2)
CUADRO 2
Exportaciones del Mercosur por productos y destino. Año 1997
En porcentajes
Tipo de bien Exportaciones totales Exportaciones a Unión Europea
BIENES PRIMARIOS 30 44
Bienes Agrícolas 22 37
Bienes Mineros 4 6
Bienes Energéticos 4 0
BIENES INDUSTRALIZADOS 70 56
Tradicionales 32 34
a) Alimentos, beb. y tabaco 19 23
b) Otros tradicionales 13 11
Bienes con eco. De escala e intensivos en rec. Naturales 17 12
Bienes duraderos (y partes) 11 4
Bienes difusores de progreso técnico 9 5
Otros Bienes 2 1
TOTAL 100 100
Fuente: Elaborado en base a datos de WTA y Cepal.
En el caso de la Unión Europea, la composición es diferente, con una mayor participación de los bienes agrícolas (44%) y de los alimentos (23%). Esta elevada composición de bienes agrícolas aunada a la alta protección europea a estos bienes, tiene como consecuencia que los efectos estáticos esperados de la disminución de los aranceles pueden ser muy significativos. Sin embargo, debe considerarse que en el total de importaciones de la UE los productos basados en recursos naturales pierden participación.
Las importaciones del Mercosur muestran, por su parte, una elevada participación de bienes manufacturados (86%). Los bienes duraderos y difusores de progreso técnico representan un 50% del total. Las importaciones de la Unión Europea son básicamente de productos manufacturados (96%).
CUADRO 3
Importaciones del Mercosur por origen y producto
En porcentajes
Descripción TOTAL UNION EUROPEA
BIENES PRIMARIOS 14 4
Bienes Agrícolas 6 2
Bienes Mineros 0 0
Bienes Energéticos 8 2
BIENES INDUSTRIALIZADOS 86 96
Alimentos, bebidas y tabaco 4 3
Otros tradicionales 13 11
Bienes con elevadas eco. De escala y alta intens.de recursos naturales 17 17
Bienes duraderos 26 23
Bienes difusores de progreso técnico 24 39
Otros bienes 3 3
TOTAL 100 100
Fuente: Elaborado en base a datos de WTA y Cepal.
La composición del comercio revela otra faceta del comercio con la UE que podría tener implicancias desfavorables. Las negociaciones deben cuidar que no se intensifique aún más este patrón de comercio de tipo agro exportador que podría no coincidir con estrategias de desarrollo más ambiciosas planteadas como objetivo en el caso de algunos países del bloque.
b) Niveles y estructura de la protección arancelaria en la Unión Europea y el Mercosur
El análisis de la protección arancelaria impuesta por la Unión Europea y por el Mercosur a los flujos de comercio bilateral revela varios datos de interés. En primer lugar, la estructura de protección implícita en el AEC del Mercosur muestra que existe una gran uniformidad en las tasas arancelarias aplicadas sobre los distintos tipos de bienes importados desde la Unión Europea. Si se establece la distinción entre bienes agrícolas y el resto de los bienes, se observa que las tasas arancelarias aplicados sobre las importaciones de productos agrícolas alcanzan al 12% mientras que las de los restantes bienes industriales se sitúan apenas por encima del 13%. El desglose de este último conjunto de bienes en distintas categorías indica que las importaciones de bienes de capital son las que tienen un arancel promedio más elevado (14%), en tanto las de bienes industriales de consumo e intermedios tienen un arancel promedio del 12%. Estos datos muestran que la protección del Mercosur presenta una baja dispersión. A esto debe agregarse que aproximadamente el 70% de las exportaciones realizadas por la Unión Europea al Mercosur ingresan al Mercosur a aranceles ad-valoren que se sitúan apenas por encima del 10%.
En segundo lugar, el análisis de la estructura arancelaria de la Unión Europea muestra una mayor dispersión en las tasas aplicadas. Por ejemplo, algo más de la mitad de los productos agrícolas tienen aranceles ad-valorem promedio del 12%, mientras que el 30% está afectado por aranceles específicos que en promedio se ubican en el 38% y el 15% restante ingresa al mercado europeo con arancel nulo. En el caso de los productos manufacturados existen, también, discrepancias importantes en las tasas de protección, aunque los niveles arancelarios máximos son considerablemente más bajos.
c) Oferta negociadora de la Unión Europea
El documento presentado por la Unión Europea a principios de julio del presente año incluye una oferta de concesiones para el ingreso de determinados productos del Mercosur al mercado europeo y una serie de solicitudes de preferencias que la Unión Europea espera recibir como contrapartida. Obviamente, las concesiones que otorgaría la Unión Europea están sujetas al cumplimiento de un conjunto de condicionalidades.
La oferta europea divide el universo arancelario en cuatro tipos de productos:
i) agrícolas,
ii) agrícolas procesados;
iii) pesqueros;
iv) industriales.
Se establece, asimismo, un cronograma de liberalización con cinco categorías de desgravación. En la categoría A la Unión Europea ofrece una desgravación inmediata. En las categorías B, C y D se propone una desgravación progresiva y lineal en plazos de 4, 7 y 10 años, respectivamente. En la categoría E se incluyen los bienes cuyo plazo y modalidad de desgravación no está aún definida.
A continuación, se analizan desde el punto de vista del Mercosur algunas de las limitaciones más importantes de la oferta negociadora de la Unión Europea en lo referente al comercio de bienes:
¨ La oferta negociadora no comprende todo el universo de bienes y, por lo tanto, viola el principio de comprehensividad.
¨ La oferta incluye 9.176 posiciones arancelarias y deja afuera 1.097 posiciones sobre el total de las 10.273 que constituyen la nomenclatura combinada Mercosur - Unión Europea. Varias de las 1.097 posiciones excluidas de la oferta son de especial interés para los países del Mercosur.
¨ Muchos de los items excluidos de la oferta negociadora presentada por la Unión Europea, así como los que se liberalizan parcialmente o cuyo proceso de liberalización aún queda por definirse, son productos en los que los países del Mercosur son altamente competitivos. Las exclusiones abarcan un amplio conjunto de productos agrícolas y algunas de sus primeras transformaciones industriales.
¨ La mayor cantidad de items ofertados son productos industriales en los que los que los países del Mercosur tienen menor interés exportador. Los sectores agrícola y pesquero tienen una participación menor dentro de la oferta de la Unión Europea. Los productos con menos participación en esta oferta son precisamente los agrícolas procesados.
¨ Un conjunto importante de los items que componen la oferta, en especial los que pasan a arancel nulo en los plazos menores, tiene arancel cero en la actualidad, por lo que la propuesta en el sentido más inmediato no se diferencia respecto al Sistema Generalizado de Preferencias de la Organización Mundial de Comercio. La oferta incluye productos que en la actualidad ya están beneficiados a través del Sistema Generalizado de Preferencias.
¨ En la categoría E de la oferta se encuentran numerosos productos de interés para los países del Mercosur.
¨ Para algunos productos (vinos, textiles, calzado, pesca, etc.) se establecen regímenes particulares, sujetos a cumplimiento de condiciones especiales para otorgar su liberalización.
¨ La oferta no establece ningún compromiso sobre no aplicación por parte de la Unión Europea de: i) subsidios a las exportaciones o medidas de efecto equivalente en el comercio recíproco; ii) Salvaguardia Agrícola Especial para el comercio recíproco; iii) régimen de precios de entrada a determinados productos.
¨ La oferta no establece la postergación de la desgravación arancelaria del Mercosur para los productos que gozan de medidas de apoyo interno en la Unión Europea, pasando por alto los efectos directos que tienen estas medidas sobre los precios.
¨ La desgravación arancelaria propuesta por la Unión Europea y sus mejorías están condicionadas a la reciprocidad de concesiones. La Unión Europea no acepta asumir mayores obligaciones de liberalización comercial en función de las amplias diferencias existentes en el nivel de desarrollo. Esto contrasta con los casos de las negociaciones de la Unión Europea con México y África del Sur, en que la propuesta preveía esquemas diferenciados de liberalización pautados por el principio equidad y buena fe. Al contrario, con el Mercosur, las excepciones al tratamiento definido para la eliminación de aranceles y derechos aduaneros benefician exclusivamente a la Unión Europea en las áreas de productos agrícolas, agrícolas procesados y pesca.
En definitiva, la oferta presentada por la Unión Europea tiene un valor muy limitado para los países del Mercosur. Para que el acuerdo sea balanceado la Unión Europea debería otorgar concesiones significativas en sus sectores más protegidos. Si además, se aspira a que el acuerdo preferencial cubra lo sustancial del comercio, el Mercosur deberá otorgar fuertes preferencias en el comercio de bienes manufacturados.
d) La oferta del Mercosur
A fines de octubre del presente año el Mercosur presenta su propuesta a la Unión Europea como se había acordado. Esta incluye una propuesta de marco normativo del comercio birregional y los principios que considera esenciales para la negociación.
La oferta no excluye ningún producto. Se ofrece la desgravación de los 9410 ítems arancelarios que componen la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). Sin embargo, en esta etapa sólo se establecen cronogramas de rebaja para una parte de estos ítems (40%), quedando para definir oportunamente en el proceso negociador los plazos y la modalidad de desgravación del resto.
Otro punto a resaltar es que la eliminación completa de los aranceles ad valorem que el Mercosur está ofreciendo significa la eliminación del único instrumento de protección.
No obstante, la oferta también tiene condicionantes. La liberalización propuesta dependerá de adopción de medidas para la eliminación de las distorsiones y las trabas que afectan las exportaciones del Mercosur (subsidios a las exportaciones, ayudas internas, precios de entrada, picos arancelarios, aplicación indebida de normas técnicas, medidas sanitarias y fitosanitarias).
8. LA NEGOCIACIÓN SOBRE INVERSIONES EXTRANJERAS DIRECTAS
Durante los años 90 el Mercosur ha recibido fuertes flujos de inversión extranjera directa, transformándose en una de las zonas más atractivas para los inversores internacionales. Los países de la Unión Europea han tenido un peso significativo y creciente dentro de los flujos de inversión recibidos por los países del Mercosur, especialmente en Argentina y Brasil. Como contrapartida, casi no se registran inversiones directas de los países del Mercosur en los países de la Unión Europea, aunque se ha comenzado a percibir un incipiente proceso de formación de empresas multinacionales en los países del Mercosur.
En materia de inversión extranjera directa, los objetivos prioritarios del Mercosur para la negociación con la Unión Europea son:
¨ Lograr una mayor contribución de las inversiones directas de las empresas europeas al desarrollo económico de los países del bloque.
¨ Conocer el esquema que aplica la Unión Europea para el tratamiento de la inversión, que combina defensa de la competencia y ayudas regionales, para eventualmente aplicarlo al Mercosur
¨ Aprovechar la experiencia de agencias de promoción de inversiones de algunos países y regiones europeas, solicitando asistencia técnica de la Unión Europea para conocer y aplicar las mejores prácticas internacionales para atraer y inversión extranjera directa.
9. DESAFIOS DE LAS NEGOCIACIONES EXTERNAS
Las negociaciones externas plantean un conjunto de desafíos para los países del Mercosur.
· En primer lugar, se deben superar lo más rápidamente posible las ópticas nacionales en el planteo de los temas y sustituirlas por un enfoque cooperativo que represente al bloque en su conjunto.
· En segundo lugar, se deben dilucidar incertidumbres sobre las características del Mercosur como proyecto de integración. En particular, debe avanzarse rápidamente hacia la recomposición de la unión aduanera (imperfecta) que regía antes que las dificultades macroeconómicas cobraran la importancia que hoy tienen.
· En tercer lugar, los cuatro países que integran el bloque deben fortalecer las capacidades técnicas y de análisis de los principales temas abordados en la negociación. Dada la envergadura y la importancia de los procesos negociadores que el Mercosur tiene por delante, es necesario aplicar recursos tendientes a conformar equipos negociadores numerosos y técnicamente sólidos.
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