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Declaración Cumbre Dic 98 Imprimir E-Mail


POR UN MERCOSUR CON EMPLEO,
DEMOCRACIA Y DERECHOS SOCIALES


Desde el inicio del proceso de construcción del Mercosur, las Centrales Sindicales del Cono Sur se ha pronunciado sobre los impactos del proceso de consolidación de la integración, sobre las condiciones de vida de la mayoría de las poblaciones involucrados, así como ha realizado propuestas para que ese acuerdo comercial sea profundizado y cumpla los objetivos que debería tener: la promoción de un desarrollo social y justo. Temas que casi siempre están fuera de la agenda de la reunión de los Presidentes de las Repúblicas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Las representaciones de los trabajadores siempre defendieron la creación del Mercosur, y que este debería fortalecer los términos del comercio entre los cuatro países y de estos con terceros mercados; aumentar su capacidad de escala y al mismo tiempo transformarse en un nuevo polo de atracción de inversiones externas. Somos una región rica en naturaleza y potencial humano y por lo tanto, nuestros gobiernos debería profundizar esa asociación y aumentar nuestra capacidad productiva y comercial, priorizando la eliminación del tremendo déficit social que crece cada día más en nuestra región.

Las transacciones comerciales intra-Mercosur ya alcanzaron a casi 20,4 billones de dólares en 1997 (un crecimiento de 390% en siete años), pero la mayoría de ellas se concentra en la relación intra empresas, sobre todo las multinacionales, sin que haya en tanto una profundización de la integración política. Como eso crece la interdependencia comercial y económica y crecen los conflictos. Particularmente esta reunión de los Presidentes estará congestionada por innumerables problemas: conflictos tarifarios todavía existentes (acero, azúcar y automóviles para citar los más importantes) y conflictos aduaneros, comerciales y fronterizos entre los países.

Los que nos preocupa mucho es que buena parte de esos problemas tienen como origen las medidas unilaterales que vienen siendo adoptadas en función de los paquetes recesivos que los gobiernos han adoptado para hacer frente a la crisis generada por un modelo económico que nos torna cada vez más dependientes de los intereses inmediatos del capital financiero.

El Mercosur está cada vez más condicionado por las políticas de estabilización y el ingreso de inversiones externas, que se ha dado mucho más a costa de la desregulación del Estado, el libre funcionamiento del mercado y la flexibilización de las relaciones laborales, que por el aumento de la capacidad tecnológica e infraestructural de la región. Las inversiones externas, más que la implementación de nuevos espacios productivos, han utilizado el crecimiento de los flujos comerciales entre los 4 socios (intra-zona) para promover una nueva conformación de la expansión del capital, lo cual no contribuye a la generación de nuevos empleos; por el contrario, aumenta el desempleo y termina siendo un factor de presión para la reducción de salarios y derechos.

Los que los Presidente no discuten entretanto, es qué consecuencias sociales traen este tipo de medidas, de recortes y de liberalización salvaje del comercio?

No aceptamos que el crecimiento comercial se haga a costa de la eliminación de las pequeñas y medianas empresas, de la inviabilización de las relaciones productivas complementarias que permitan el desarrollo de un mercado interno con distribución de la renta. Somos contrarios a que la falta de reglas de control público sobre ese proceso permita que las grandes empresas se aprovechen de la guerra fiscal interna dentro, y entre los países del Mercosur, para abaratar sus costos fiscales y sociales de producción. Y para impedir que eso ocurra es que hemos constantemente reivindicado la adopción de mecanismos de protección y elevación de los derechos sociales y fundamentales de los trabajadores y trabajadoras de nuestros países.

Después de seis años de constante presión, finalmente los Presidentes firmarán el primer instrumento de regulación, aunque mínima, de los derechos laborales en el Mercosur: la Declaración Socio Laboral del Mercosur. Es un documento sin efecto jurídico vinculante, donde los Estados parte se comprometen a garantizar la igualdad de oportunidad y la no discriminación de ningún trabajador y trabajadora en razón de sexo, raza o religión; a eliminar el trabajo infantil y esclavo; a proteger los derechos de los migrantes fronterizos; a respetar y garantizar la libertad de organización sindical y la libre negociación colectiva; a promover el empleo y la protección de los desempleados; a garantizar salud y condiciones de trabajo y a mantener  una inspección de trabajo activa. Para garantizar la aplicación de esa Declaración será creada una Comisión Sociolaboral integrada por representantes de los Ministerios de Trabajo, de los empresarios y de los trabajadores de los 4 países.

Las centrales sindicales consideran que, así como está, Declaración es aun insuficiente, pues la práctica nos demuestra que si dependiera de la buena voluntad de los empresarios  los derechos no se cumplirían. Es preciso que las sociedades de nuestros países adopten una posición firme contra el abuso y la explotación  que hombres, mujeres, ancianos, jóvenes y niños sufren día a día, y exijan el fin del cuadro de ilegalidad laboral hoy existente. En los 4 países del Mercosur existen legislaciones que deberían proteger los derechos básicos de los trabajadores y trabajadoras y, en tanto que dos tercios de los que trabajan no tienen contrato y no tienen derecho a la seguridad social y a los mínimos derechos laborales.

Asimismo con esas deficiencias, contra las cuales continuaremos luchando, la creación de la Comisión Socio-Laboral Tripartita es una conquista y corona la primera etapa de una lucha que es de todos. El fortalecimiento de la dimensión social del Mercosur tiene que ser una de las metas prioritarias de los gobiernos, así como el fortalecimiento y la legitimidad de ese espacio tripartito que está siendo creado. No tenemos duda que eso sólo ocurrirá con la amplia participación y unión de los trabajadores y trabajadoras de nuestros países en ese proceso, exigiendo un Mercosur Social y Democrático.

Río de Janeiro, 10 de diciembre de 1998.

Confederación General del Trabajo - CGT Argentina
Central de Trabajadores de Argentina - CTA Argentina
Central Obrera Boliviana - COB Bolivia
Central Unica de Trabajadores - CUT Brasil
Confederação Geral dos Trabalhadores - CGT Brasil
Força Sindical - Brasil
Central Autônoma de Trabalhadores - CAT Brasil
Central Autónoma de Trabajadores - CAT Chile
Central Unitaria de Trabajadores - CUT Paraguay
Central Nacional de Trabajadores - CNT Paraguay
Confederación Paraguaya de Trabajadores - CPT Paraguay
Plenario Intersindical de Trabajadores/Convención Nacional de Trabajadores - PIT-CNT Uruguay

 
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