CCSCS

Presidentes Montevideo 2003

Montevideo, 16 de diciembre de 2003

Excelentísimo Presidente de la República Argentina
Señor Néstor Kirchner

Excelentísimo Presidente de la República Federativa de Brasil
Señor Luiz Inácio Lula Da Silva

Excelentísimo Presidente de la República de Paraguay
Señor Nicanor Duarte Frutos

Excelentísimo Presidente de la República Oriental del Uruguay
Señor Jorge Batlle

Las 9 organizaciones sindicales nacionales que integran la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), que representan más 25 millones de trabajadores/as, se presentan ante Vuestras Excelencias para presentar un documento que resume nuestra evaluación sobre la actual etapa del proceso de integración, debatido en la V Cumbre Sindical en el día de ayer, con la participación de más de mil delegados y delegadas de nuestros países, con la presencia de invitados del Consejo Consultivo Laboral Andino, de la Confederación Europea de Sindicatos, de las centrales sindicales de Estados Unidos y Canadá, de la CIOSL/ORIT, de las Federaciones Internacionales Sindicales de diferentes sectores y la OIT y organismos de cooperación de Estados Unidos, España y Alemania, que en estos años han colaborado solidariamente para el trabajo de la CCSCS.

 

Estamos conscientes de que el MERCOSUR entra en una nueva etapa de su camino de construcción y somos optimistas con las perspectivas que se abren con las declaraciones y posicionamientos de los nuevos gobiernos, a favor de retomar el proyecto de creación de un mercado común, que sea un instrumento para la construcción de un nuevo modelo de desarrollo económico y social.

 

Estamos seguros que para cumplir estos desafíos se requiere la participación y compromiso de los actores sociales que, a lo largo de la última década, nos hemos involucrado directamente en el proceso de integración regional.

 

Tenemos un patrimonio de propuestas y la historia nos demuestra la corrección de las posiciones que siempre hemos defendido en y para el Mercosur. Esto no nos fue regalado, es fruto de un paciente trabajo, dificultado por una correlación de fuerzas altamente desfavorable, por dificultades financieras, pero reforzadas por la defensa del principio de la solidaridad internacional.

 

Creemos que el MERCOSUR es un proyecto viable y necesario y que puede ayudar a invertir la pesada herencia de años de neoliberalismo, que generó la desarticulación de los aparatos productivos, el incremento del desempleo y el aumento de la miseria y exclusión social, para la mayoría de la sociedad, y sobre las mujeres y la juventud en particular.

 

Pero ese optimismo no nos quita la responsabilidad de decir que NO HAY DUDAS que la viabilidad del MERCOSUR depende de profundos cambios en su modelo de conducción, hasta hoy pautado por la lógica fiscal y monetarista. No hay que descuidar de la estabilidad y de la protección contra los desniveles de la economía mundial, pero esto no puede ser a costa de más recesión, más ajustes y más miseria.

 

Sabemos que la historia tiene su tiempo y que los tiempos de la economía no son los mismos de la política, pero nuestro origen e inserción social también nos enseñan que la paciencia de la clase trabajadora ya superó los tiempos que se le exigieron.

 

Por esto, estamos seguros que los temas de GENERACION DE EMPLEO, LA JUSTA DISTRIBUCION DE LA RENTA Y UNA SUSTANTIVA VALORACION DE LOS DERECHOS SOCIALES Y HUMANOS, deben ser el norte de esta nueva etapa y subordinar las decisiones técnicas y económicas que sean tomadas. La fragilidad del MERCOSUR y sus dificultades para sobrevivir como bloque deben ser contabilizadas al modelo económico y político que lo gestionó. Queda claro la imposibilidad de cumplir con el objetivo estratégico de creación de un mercado común bajo una agenda de negociaciones netamente “mercantilista” y sin una definición clara de sus prioridades, entre las cuales, la de constituirse en la base estratégica capaz de garantizar un relacionamiento económico y comercial externo donde el hilo conductor sea el establecimiento de una relación sin la desigualdad que hoy divide el mundo entre los pocos que concentran tanta riqueza y muchos que comparten tanta miseria.

 

Equidad de relaciones exige reconocimiento y respecto a las diferencias. Si nuestros gobiernos no son capaces de, en esas negociaciones, ejercer con soberanía esas relaciones y definir qué es lo que quieren y lo que no aceptan, eso no ocurrirá. Esa debe ser la base incuestionable para el relacionamiento externo del MERCOSUR, sea en la OMC, sea con la Unión Europea, sea en el ALCA. Siendo imprescindible que cualquier decisión en esos foros sea precedida de una amplia consulta y/o un plebiscito para que la sociedad opine previamente.

 

Aspiramos también que se concreten los avances políticos que se están anunciando a través de la creación del Parlamento del MERCOSUR, de la profundización de la estructura institucional, apuntando hacia la creación de organismos supranacionales y a la mayor valoración de la participación de la sociedad civil organizada mediante el fortalecimiento del Foro Consultivo Económico y Social del MERCOSUR.

 

Con la seguridad de que nuestras propuestas van a ser recibidas por ustedes con la consideración que los millones de trabajadores y trabajadoras que representamos lo merecen, presentamos nuestros respetuosos saludos

 

Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur

Argentina Brasil    Chile
CGT-CTA  CGT- CUT - FS  CUT

Paraguay  Uruguay
CUT   PIT/CNT