COORDINADORA DE SINDICATOS DE LA SALUD DEL CONO SUR
Marco referencial
Las constantes recesiones y fragmentación social llevan a la transformación decisiva de las significaciones culturales relacionadas con el estado y actores sociales. Este es el caso de los trabajadores de la salud para quienes los cambios económicos globales de las últimas décadas han ocasionado una fuerte transformación no sólo como consecuencia de innovaciones en los aspectos tecnológicos del medio, sino que también soportan cambios que pretenden ser definitivos en la propia naturaleza de la actividad del mismo.
En este momento de cambios, se cuestionan formas de ejercicio técnicos y valores y atributos característicos de las prácticas de salud. El poder se redimensiona; la autoridad técnica se reorienta y los ámbitos de competencia se redistribuyen. Se transforman las relaciones de los trabajadores de la salud con el saber y su uso tecnológico, así como también las relaciones con el paciente en el equipo de trabajo.
Como producto de un proyecto y una política acentuadamente mercantilista, excluyente y marginadora, se produjo la emergencia de un nuevo poder económico constituido por algunos capitales de antigua existencia en los países pero que hoy ocupan el centro del poder de acumulación (grupos económicos), a su vez transferidos o asociados con grupos externos, cada vez más creciente, deviniendo la centralidad de sus actos en los países y de sus inversiones financieras en zonas ajenas a nuestra región, lo que los capacita para condicionar los procesos económicos nacionales y a la vez proteger sus intereses y ganancias, dentro de la situación económica generada en el ámbito global.
En este marco es entonces que se produce un cambio en el tipo de Estado: del estado de bienestar se pasa a un estado excluyente y en fuga. El Estado se deslinda de sus responsabilidades sociales de responsable directo del equilibrio social. El ajuste produce una escisión en las clases medias, produciendo una pauperización creciente.
El capital privado, las empresas públicas y lasa políticas de salud estructuradas por los centros financieros internacionales, intentarán regular cada vez más la inserción de los trabajadores en el “mercado” laboral, tanto en lo que respecta a las prácticas especializadas, como en cuanto a los tipos de vínculos entre éstos y las instituciones sanitarias sobre la salud de la población.
Se suma a esto un marcado deterioro en los insuficientes servicios de salud con la correspondiente disminución de las posibilidades de atención médico-sanitarias para cada vez más vastos sectores de la población. Este impacto ha sido mucho mayor en el dominio de un modelo de atención centrado en la enfermedad, y el individuo y con la aplicación de tecnologías de alto costo, sin una racionalidad básica que favorezca la utilización equitativa de los servicios.
Por estas razones repudiamos en esta reunión la privatización de los sistemas solidarios de seguridad social y de salud que están avanzando en nuestros países. Prueba de ello es la actual imposición del FMI a la Argentina para privatizar las obras sociales sindicales y el sistema previsional, que intenta reemplazar un sistema solidario manejado y administrado por los propios trabajadores o el estado, sin intermediaciones, por un sistema de absoluta intermediación parasitaria y comercial, por todo ello RESOLVEMOS:
1) Reafirmamos las resoluciones adoptadas en los encuentros precedentes de esta Coordinadora.
2) Establecer un día de referencia de los trabajadores de la salud del Mercosur, a determinar en una próxima reunión.
3) Construir una pauta unitaria para los trabajadores de la salud del Mercosur, tendiendo al logro de un convenio colectivo y estatuto para todos los trabajadores de la salud del Mercosur.
4) Proponer una jornada máxima de seis (6) horas diarias de trabajo para todos los trabajadores de la salud del Mercosur.
5) Instalar la participación de esta Coordinadora de Salud en los Sub Grupos 11 y 10 del Mercosur.
6) La coordinación del funcionamiento de esta Coordinadora de Salud seguirá la pauta de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, correspondiendo en este período la misma al PIT-CNT de Uruguay.
7) Elaborar para las próximas reuniones un proyecto de reglamento de esta Coordinadora, a cargo de las distintas centrales.
8) Creación de un grupo de trabajo que investigue y analice las consecuencias de las políticas de medicamentos y alta tecnología que la compondrán los cros . Gilda Almeida de Souza (CUT-Brasil) y Héctor Daer (CGT-FATSA-Argentina).
9) Buscar un mecanismo de comunicación directa entre los sindicatos de la salud de la región junto con la coordinación realizada por las Centrales Sindicales.
10) Realizar un monitoreo sobre las inversiones que realizan el Banco Mundial, el BID, etc. para los distintos proyectos de salud, fijando especial atención en los destinos de los mismos y los condicionamientos que realizan y el impacto que éstos producen sobre los sistemas de salud de nuestros países.
11) Cada Sindicato integrante de la Coordinadora de la Salud realizará un relevamiento sobre las condiciones de trabajo de los trabajadores de la salud del Mercosur.
12) La CUT –Brasil, circulará un estudio de Brasil, comparativo sobre los sistemas de salud en Mercosur y cada país aportará para la próxima reunión sectorial una breve reseña por escrito con indicadores descriptivos del estado sanitario de cada país.
13) Recomendar a la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur que realice una amplia y profunda campaña de difusión, prevención y educación del HIV-Sida, hacia los trabajadores de nuestras organizaciones y a la comunidad en general.
14) Instar y proponer a la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, para que se desarrollen campañas que promuevan el derecho a la igualdad de oportunidades, laborales, salariales, sindicales y políticas de las mujeres trabajadoras, particularmente en la negociación colectiva en todos los ámbitos, propiciando acciones positivas para el logro de estos fines.
FLORIANOPOLIS, 13 de diciembre de 2000





